Para los amantes de viajar y conocer, el domingo -normalmente-, es el día selecto para salir a turistear y descubrir un poco más de este país.
Así que nuestra recomendación para esta semana es, las Cataratas de la Paz, una cascada escondida, pero sin mucho truco para poder llegar.
Las Cataratas de la Paz se ubican entre Vara Blanca y Cinchona; es decir, dentro del Valle Central (¡Sí!, está hermosura está dentro de la GAM y recién a una hora y media de San José), posee 2 saltos, de los cuales el principal se puede ver desde la carretera.

¿Qué se necesita?

Al ser una zona fría, se necesita zapatos que no resbalen (anti-deslizantes) y suéter, esto como elementos básicos; sin embargo, un libro, libreta, cámara y mantel para realizar un picnic, no caería nada mal.

Tour

Bien, iniciamos el viaje a las 10:00am y para poder llegar a las Cataratas de la Paz, lo hicimos por Heredia. Es decir, pasamos por Barva, El Roble, Carrizal, Los Cartagos, para luego llegar.

Acercándose más a la zona, los restaurantes típicos (restaurantes con comida tipíca del país) hacen su presencia, invitándote a visitarlos con sus deliciosos aromas.  Asimismo, la venta de fresas, moras, cajetas, queso palmito, natilla y más productos de la zona, al lado de la calle, es bastante normal; por ende, ir de paseo a las Cataratas y no comprar productos locales (sobre todo, las fresas), no sentarse a la orilla de la calle y admirar el paisaje, o sentarse a los pies de la catarata y dejar que la brisa junto con el sonido te dejan sin habla, es perderse de una maravillosa experiencia.

De regreso, nos vinimos por Poásito y Poás de Alajuela, dos lugares que, con el frío y neblina te atrapan. Nos detuvimos en el centro de Poás a conocer un poco el lugar. Este centro está lleno de comercios y turismo; por lo cual, los restaurantes típicos también se echan de ver en esta zona, al igual que las tiendas de souvenirs; sin embargo, la peculiaridad de este lugar, es que cada comercio posee un mini jardín, muchas veces, hasta con senderos.

Gracias a esto conocimos la tienda de Souvenirs Muy tranquilo, un lugar lleno de colores que te transportarán a los años 70, con su vespa pintada de muchísimas tonalidades, paredes con mensajes positivos, que definitivamente te sacarán una sonrisa.

Asimismo, frente a este lugar, se encuentra un parque llamado Passiflora, que posee infinidad de colibríes, un mini sendero y bancas para sentarse a apreciar el atardecer.

Al caer la tarde, vamos finalizando nuestro tour, no sin antes comerse una tortilla aliñeada (tortilla de queso) o chorreada, con un cafecito o una deliciosa aguadulce.  Yéndose a casa con una sonrisa empapada de sabores, olores y de campos tiquicios.

4 comentarios en “Cataratas de la paz.”

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