Viajar sola, para mí, es la medicina de la vida real, el máster de vida. ¿Por qué? Porque viajar sola es salir, totalmente de la zona del confort y/o de varias zonas. Cuando viajás, parece que cierta magia ocurre, de pronto descubres nuevas cosas, sabores, colores, paisajes que jamás pensaste encontrar; el mismo mundo te hace partícipe de todas sus maravillas. Pero cuando viajás sola, parece que la magia sos vos, por tomar la valentía de emprender el viaje, por ser una mujer con una determinación increíble de ir detrás de sus sueños y por tener el coraje de seguir tu felicidad.

Monte de la Cruz, Heredia.
Decidí viajar sola en mi país también. Lo cierto es que me dio bastante (más) miedo, ¡pero lo logré! Vamos superando, aprendiendo y creciendo.

Yo decidí viajar sola al país de mis sueños: Argentina. Tomé la decisión a un mes de cumplir mis 20 años, aún con el impacto de la familia y amigos, pero con la convicción de que era lo correcto. Y ha sido el viaje que más me ha cambiado, aprendí a conectarme conmigo misma, a confiar en mi instinto, pero también en la persona desconocida que me brindó una mano amiga, aprendí el valor del amor, aprendí a estar abiertas a posibilidades, a maravillarme de lo pequeño, a agradecer por lo pequeño, aprendí a vivir.

Buenos Aires, Argentina.

Pero tomar la decisión de irme no fue tan fácil, lo cierto es que tenía muchisímo miedo pero unas ganas tremendas de cumplir el sueño, porque había algo, una chispa en el corazón que te dice que estás haciendo lo correcto y que todo estará bien, posiblemente la misma mezcla que sentís vos, que aún no tomás la decisión de agarrar la mochila e irte. Así que, si algo hay de extraordinario en viajar sola es decidirse a hacerlo, pues esto es también lo más complejo y difícil.

Así que, haré una pequeña recopilación de lo que he aprendido:

  • Libertad, no soledad

Cuando viajás sola, no estás sola, estás siendo libre. Viajás sola porque te empoderaste de tu libertad, te sentís cómoda con ella, te sentís cómoda con vos misma y tomás la decisión.

Viajás sola porque no hay nada que te detenga y sos consciente de ello. Viajás sola para aprender, para darte cuenta que en este mundo lo menos que estás es justamente sola.

San Martin de los Anges, Patagonia Argentina.
¡La felicidad de mi libertad!
  • Tus instintos serán tus mejores amigos

Si hay algo que se desarrolla al momento de viajar sola, son definitivamente, los instintos. Aprendemos a escucharnos y a confiar en nosotras mismas. Aprendemos a diferenciar cuando algo conviene y cuando algo no. A estar atentas, abiertas.

Viajar sola.
Lecturas de viajes. De un lado a otro.
  • El mundo no es tan malo como parece

Que te va a pasar algo, que si te perdés, que si te asaltan, que si aquí que si allá y ciertamente son miedos y situaciones que se pueden cumplir, ¡pero es que también te puede pasar a la vuelta de la casa! Lo cierto es que viajando entendés que hay más personas buenas que malas en el mundo, entendés que siempre habrá una mano amiga, sin ninguna otra intención que la de ayudarte y verte bien.

He conocido a personas que me han abiertos las puertas de su casa, me han brindado un plato de comida y una charla super amena, a como también me encontré personas que no fueron de fiar; sin embargo, entendí que el amor siempre gana, hay más personas buenas que malas.

Tigre, Buenos Aires, Argentina.
Algunas de las pocas maravillosas personas que me encontré. Una de mis tantas familias que he hecho alrededor del mundo. Mi familia de Buenos Aires.
  • Tenés una heroína adentro.

Descubrís de lo que sos capaz de hacer, ¡de comerte al mundo! Y en ese punto, esa heroína adentro que tenés sale a alumbrar.

Viajando sola adquirís una confianza enorme en vos misma, tu autoestima se sube al tope y justamente esto es la combinación perfecta para que tu heroína salga a relucir.

Brasil
Mi heroína interna logró que no me perdiera. ¡Llegué a Brasil!
  • Sos más fuerte de lo que creeés

Te dicen que no vas a poder y la sociedad te hace creer eso, que es muy peligroso, que no lo vas a lograr… Pero lo único necesario es animarse y una vez que te lanzas a viajar sola te das cuenta que no era taaan complicado como te lo hacían creer y justamente esto se convierte en una de las mejorar experiencias de tu vida.

Vas a sentirte perdida en algún momento, vas a extrañar mucho. Pero vas a darte cuenta de lo fuerte que sos, para salir adelante, para buscar la solución a los problemas que eventualmente te irán surgiendo.

Vas a descubrir la increíble fortaleza que tenés y sos.

Buenos Aires, Argentina.
Descubrís lo fuerte que sos, hasta para cargar tus mochilas y andar viajando con ellas.
  • La vida es mucho más, ¡hay mucho más de lo que creés!

Creeme, la vida es más, la vida son tus sueños, las cosas que te hacen felices, los detalles que te sacan sonrisas, lo que deseás hacer un domingo en la tarde. ¡La vida es más!

Cataratas del Iguazú, Argentina.
¡Hola sétima maravilla del mundo! Fuiste la segunda maravilla del mundo que conocí. Gracias vida por tanto.

Hay más de lo que ves, de lo que vivís día a día, hay más que las experiencias del cotidiano vivir, hay un mundo lleno de sabores, colores, olores, cultura esperando por vos, esperando descubrirte y esperando que vos misma de descubrás. ¡Viajá!

 

Villa la Angostura, Argentina.
¡Amor del bueno! Vas a descubrir lo fuerte que sos, como para cuidarte de vos misma y no limitarte de disfrutar.

Porque viajando des-aprendo, para aprender me des-construyo para construirme, porque viajando aprendo sobre la vida.

 

 

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